28 mar. 2011

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1º Concurso de Poesía del Monasterio de Piedra.
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20 mar. 2011

RECITAL 18 MARZO "POESIA ENTRE LAS DOS ORILLAS"


La Asociación Literaria Rey Fernando participó el pasado viernes 18 de marzo en el recital de “POESÍA ENTRE LAS DOS ORILLAS” como parte del festival "UN PUENTE HACIA LA HABANA" que se viene celebrando desde hace 4 años consecutivos.
Tuvimos el gran placer de participar en este acto con compañeros estupendos leyendo textos de poetas hispanoamericanos y los nuestros propios. Amparo Sanz Abenia, presidenta de la asociación  presentó el acto y leyó junto con Eusebio Aguilera, David Ubico, Ricardo Fernández Moyano, el rapsoda Jorge Amar y la jovencísima Cristina López Aliaga que supo ganarse al público con su naturalidad. También contamos con la suerte de poder compartir la experiencia con Silvia Castro, Premio de Poesía Aquileo Echeverría Costa Rica 2010.
La hora y media que duró el acto, estuvo amenizada con la exquisita actuación musical de Ludmila Mercerón que nos deleitó con su voz y sus canciones acompañándose al piano.  Fue muy aplaudida en todas sus actuaciones.
La sala se llenó de público de todas las edades y resultó un acto entrañable y divertido tanto para los que participamos como para los que acudieron a compartirlo con nosotros.

¡Gracias a todos por vuestra amable compañía!


El mundo de la poesía nos enseña cada día que hay que ganar continuamente en humildad. Siempre hay mucho que aprender de tanta gente...
Aquí os dejo como muestra uno de los poemas que leí de Olga Orozco, seducida inevitablemente por su transcendente belleza. 

CONVERSACIONES CON EL ÁNGEL (OLGA OROZCO)

Contigo en aquel tiempo yo andaba siempre absorta,
siempre a tientas, a punto de caerme, pero indemne y eterna,
tomada de tu mano.
Ya casi te veía, lo mismo que al destello de un farol en la niebla,
una señal de auxilio en la tormenta.
Sí, tú, mi sombra blanca, transparencia guardiana,
mi esfinge azul hecha con el insomnio y el íntimo temblor de cada instante,
igual que una respuesta que se adelanta siempre a la pregunta.
Sin duda en algún sitio aún estarán marcados tus dos pies delante de mis pasos
porque te interponías de pronto entre mi noche y el abismo.
Sospecho que convertías en refugios dorados mis peores pesadillas,
que apartabas las setas venenosas y las piedras sangrientas
y venciste acechanzas y castigos.
Tal vez hasta me contagiaras la sonrisa
y lloraras después un larguísimo tiempo con mis lágrimas, vestido con mi duelo.
Después, mucho después, en esos años en que creí perderte
en algún laberinto o en una encrucijada;
fue cuando me dejaste a solas, tan mortal, en el destierro.
Quizá te convocaron de lo alto para un duro relevo,
y acudiste como un vigía alerta sin mirar hacia atrás,
aunque a veces descubrí tu perfume de nube y de jazmín en una ráfaga
y hasta palpé la suavidad que deja la huida de una pluma debajo de la almohada.
Ahora, ya replegada toda lejanía con un golpe ritual,
como en un abanico que se cierra,
frente al fuego donde arde de una vez el lujoso inventario de todo lo imposible,
no aquel contra el que lloraríamos como estatuas de sal a la inocencia,
su mirada de huérfana perdida,
sino el otro, el incierto, el del principio y el final,
donde comienza tu oculto territorio impredecible,
donde tal vez se acabe tu pacto con el silencio y mi ceguera.

15 mar. 2011

13 mar. 2011

POEMAS CONTEMPORANEOS QUE ME EMOCIONAN (INÉS RAMÓN)

Inés Ramón
Siguiendo con este apartado que comencé este verano, destinado a poetas que no tienen blog y por su calidad tanto humana como poética merecen ser conocidos por todos, os dejo en este espacio dos magníficos poemas de Inés Ramón. Espero sirva para que conozcáis todos algo de su obra y la disfrutéis.

  
Insignificación

El rojo interrogar del alarido
atraviesa
las comisuras del no.

Vértigo
exilio
sed
lanza
que se hunde
en el callar más intimo.

A veces empuñando su ira
se combate a si mismo
se deshace
se anonada
se hunde de huellas en lo mudo
soporta el peso
de su infinita errancia.

Y cree conquistar el sinsentido
palpitante aún,
húmedo de revelación.



Páramo

El páramo me arena la mirada.
Me sedifíca la voz
me desnombra el tiempo.

El páramo retumba.

Me enquista el sol entre las cejas,
socava mis pasos de niebla trashumante.

Me asedia.

En ráfagas de espinas me anestesia el grito,
me invade huracanado las arterias.

Convierte pétalos
en territorio de cenizas.

Me desierta.

6 mar. 2011

Carnaval de Venecia 2011

VENECIA


Giulietta: Verona
Detrás de las máscaras
sobreviven las sombras,
y el monólogo interior
apresado entre luz y colores
se hace silencio ciego.

Dormidas las conciencias,
ebrias de impunidad, cabalgan
en los vaporettos,
con las crines al viento
sobre el Gran Canal,
balanceándose 
al ritmo de la tempestad.

Y su mirada líquida se prende
-como una aguja-
a la senda fría de su espejo,
en la que los hoteles de lujo 
-disfrazados de strass-
reflejan vanidad.

Un escalofrío me recorre,
siento un leve mareo.
¡¡¡Me falta el aire!!!
Dices que Venecia se mueve 
...y me abrazas.
               
 ¿Tal vez me ataca 
el síndrome de Stendhal?
Estoy flotando,
veo danzar Santa María de la Salute
rodeada por un coro de ángeles.

Enfrente, en lo alto,
las gárgolas de San Marco
Sirmione: Lago de Garda
destilan el néctar lúbrico de la noche
ante la mirada cómplice
del Palacio Ducal.
 
¡¡¡Estamos en Venecia y es carnaval!!!







Piazza Erbe:Verona
 OTRA NOCHE

Ponte de Pedra: Verona
Ante tanta belleza
me duele la mirada,
recostada en la hierba,
y hasta me duele
la leve espuma
de los mares,
el silencio del cielo,
y el color de las flores. 

A la luz de las velas,
con destellos de fiesta,
diáfanos, sin armadura,
nos retiramos
-por hoy es suficiente-.

El rocío en mi piel,
fresca y dispuesta
como cerezas para tus labios,
Casa de Giulietta: Verona
apagará esa sed
que me habita por dentro
hasta quemarme.

Mientras, en el suelo,
dormirán esta noche
las máscaras, 
porque no necesito
dejar de ser quien soy
para tenerte.

Y una vez más,
en la alcoba, se extenderá
a nuestros pies,
como una alfombra,
la senda del bosque rojo 
en el que tantas veces
nos perdimos
en su profundidad,
entre sus hojas...