26 nov. 2012

NOVIEMBRE


 El vaho de los cristales
-donde te dibujaba-
deja ver el paisaje vacío.
Los campos se desnudan del verde,
silba el viento y extiende su caricia
entre las ramas de los árboles.
Las notas musicales 
arden junto a los leños
y otro rostro distinto
aparece en el rojo que crepita.

Me llaman nuevas luces 
que cabalgan al alba.

Mañana, abriré la ventana
y acudirá el otoño
a sentarse a la mesa;
beberá de mi vino, 
comerá de mi queso
y surgirá en mi cama
-con el tiempo- otro nombre
que atraviese el frío espacio del invierno.

Acudirá el otoño 
-guerrero y sigiloso-
cuando pasen las horas
a dormir en mi lecho 
y espantará al caballo
que me roba en silencio
el calor de los sueños perdidos.

  

3 nov. 2012

LUCES EN EL VACÍO


Latía el reto de Afrodita.
La gloria se inundaba de flores
con tu ofrenda de pájaros.

Enherbolaba el techo de la dicha
el fulgor de algún astro perenne
y un verde lascivo
cabalgaba el verano de los árboles.

Rotos los brillos del cristal,
floreció el destierro del cuerpo;
caminaba como una tarántula
en busca de mi ombligo.

Busqué el lugar más lejano 
para enterrar las dudas,
perderme salvaje
en tu memoria azul marino.

Un tiempo rojo se levantó del lecho
y devoró el esplendor incoloro
que ilumina el vacío.