24 may. 2012

EL NIDO



Hay un nido de palomas en la terraza
su arrullo no me deja dormir.
Viven conmigo y ponen huevos
mas...
no toman mis pastillas
ni me preguntan nada.
Se guarecen, entre las flores,
bajo el alero que las protege.

Juntas contemplamos
la imagen vedutista
que obliga a esta quietud de losa
a apurar el último sorbo
del veneno rosa de la tarde.

Quizás podría matarlas
con estas mismas manos
que viven para acariciar tu rostro
en el reflejo opaco del silencio.