4 jul. 2012

EL BOSQUE








Recuerdo aquel bosque lejano,
viajo a él  sin deseo.
Me enredo entre las zarzas y no encuentro
el camino de vuelta a casa.

Te llamo para invocar el dulce azul
que duerme en cada sombra.
Te grito que me salves
y los cuervos se tragan mi llamada;
sus plumas de azabache
aun abrazan infancias de suicidio.

Desnudas las cascadas se exhiben,
vierten su sangre espesa,
donde las mariposas blancas tiñen sus alas.

 

2 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Estupendo poema sobre el secreto del bosque y una desesperada huída, una salida, que no llega a realizarse. Un besico Anaís.

PD: Por cierto, te invito a mi nuevo blog: http://altiempodetenido.blogspot.com.es/

Anaís Pérez Layed dijo...

Gracias, Marcos. Encantada de verte de nuevo por aquí, me alegro de que vuelvas a tener blog. En cuanto tenga un ratico me paso y te cambio el enlace en mi blog. Ya sabes que no gasto mucho tiempo con esto de los blogs ni mio ni ajenos y así me va ¡claro! No entro y no me entran: Ley de vida.
Un abrazote