25 oct. 2011

RECITAL DE POESÍA AMOROSA DE LA ALMUNIA (21 OCTUBRE 2011)



Del 17 al 21 de octubre en el PALACIO DE SAN JUAN tuvo lugar la SEMANA LITERARIA DE LA ALMUNIA. Este año bajo la temática "LITERATURA DE AMOR" contó con la colaboración de la Asociación Aragonesa de Escritores.
Del 17 al 21 de octubre el Salón de Actos del Palacio de San Juan acogió varias conferencias a las 20.00h.
El lunes 17 de octubre JOSÉ ANTONIO ADELL y CELEDONIO GARCÍA hablaron de "Historias de amor en Aragón".
El martes 18 de octubre FRANCISCO JAVIER AGUIRRE impartió una charla titulada "Literatura de Amor: "De la Fantasía a la Reflexión".
El miércoles 19 de octubre MANUEL MARTÍNEZ FOREGA nos habló de "Poesía, amor e historia".
El Jueves 20 de octubre fue el turno de LUISA MIÑANA con su charla "All you need is love" (Todo lo que necesitas es amor).
Y para finalizar la semana literaria, el viernes 21 de octubre ofrecieron un recital poético amoroso ANAÍS PÉREZ LAYED y TRINIDAD RUÍZ MARCELLÁN que cerró el ciclo con una charla sobre poesía: "Una oferta de Felicidad".

Os dejo aquí uno de los poemas que leí, en atención a la petición de alguno de los asistentes.


CARPE DIEM 
Con Trinidad y Anabel Langarita


Carpe diem
mecido en el latido
de los pasos.
La puerta hace chirriar
la bisagra y deja entrar
al viento impetuoso
que arrastra nuestro miedo
por el suelo, lo anula
y lo duerme descalzo.

Y llegas y abres mi refugio,
mi almena defensiva
sin esfuerzo,
rompiendo mis escudos
sin un llanto,
sin culpa, ni sorpresa,
abres la flor
de olvidados instintos
con un ancestral beso
que en otras vidas
ya me has dado.

2 comentarios:

Marcos Callau dijo...

Muy adecuado tu poema. Espero que hayan sido unas jornadas estupendas. Después de todo qué mejor razón para escribir que el amor. Besos!

Anaís Pérez Layed dijo...

El amor siempre nos da razones para vivir y morir. Asesino cruel que nos posee y amarra a un sindrome de Estocolmo inevitable. ¡Ay!... ese ingenuo angelito de piel sonrosada y arco que parece de juguete pero dispara flechas envenenadas, como hiere jugueteando...

Un abrazo, Marcos